La agricultura inicio de la desigualdad social

desigualdad social¿Será esa acumulación de bienes conseguida con la adopción de la agricultura la que convierte a nuestros sistemas productivos, altamente jerarquizados, en fuente de psicopatía social para nuestros líderes?

Quizás todo esto de la desigualdad; de la sociedad dividida en clases; del acaparamiento de los alimentos en manos de unos pocos empezó con el dominio de la agricultura. Ese logro tan importante para el acceso a la condición humana llevaba en su seno el germen de la desigualdad que tanto hace sufrir a muchas poblaciones humanas. Poco podían imaginar nuestros ancestros cazadores – recolectores que esa mejora objetiva les llevaría a unos episodios terribles para la especie humana. “Más que ninguno de los hitos que marcan el camino de la condición simiesca a la humana, la agricultura combina inextricablemente las causas del ascenso de la humanidad con las de su caída”, dice Jared Diamond en su libro El tercer chimpancé.

De los primeros acaparadores de alimentos que, con seguridad, recibieron el menosprecio de sus congéneres,  hemos llegado al injusto sistema actual; que teniendo alimentos para el doble de habitantes de nuestro planeta, muchos millones se mueren de hambre cada año. La mayoría de humanos actuales ven bien, con una lógica esperpéntica, que prevalezca el comercio privado de los alimentos frente a las necesidades de la población mundial. Esta lógica, enseñada y trasmitida durante diez mil años de civilizaciones nos hace imposible ver que es contraria a los intereses de la especie humana. Lo más importante para nuestra especie, como para cualquier otra es la supervivencia y la transmisión de los genes de generación en generación. Por ello es importante que no se muera nadie y menos de hambre ya que entre todos poseemos los medios para evitarlo.

En las sociedades primitivas antes de la llegada de la agricultura “los humanos vivíamos en sociedades de iguales, con una concentración del poder mínima y sin clases sociales. Todos participaban en las decisiones del grupo y fuera de la familia, no había nadie dominante” escribe Bruce Knauft, politólogo de la Universidad de Emory. Desde los inicios de la agricultura hasta la época actual han pasado muchas generaciones humanas; muchos eventos desastrosos; muchos sistemas políticos diferentes entre sí, pero los líderes humanos siguen bebiendo de la fuente de la psicopatía. La psicopatía es cuatro veces más frecuente entre las personas que ostentan el poder que entre el resto de la población. “Se caracterizan por ser mentirosos y narcisistas, manipuladores con gran encanto en apariencia aunque por dentro sean gélidos y ajenos a los afectos que fingenasegura el doctor Alberto Soler Montagud.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s