¿Dónde es mejor publicar: Amazon o Google Play?

Eriginal Books

La colección "Y comieron perdices" en Google Play. La ilustradura Lourdes Bento está muy satisfecha en la manera que se empiezan a mover las ventas. La colección “Y comieron perdices” en Google Play. La ilustradura Lourdes Benito está muy satisfecha en la manera que se empiezan a mover las ventas.

En estos días Amazon es un diablo con capa y tridente para Hachette Book Group o el autor bestseller James Patterson (Ver en Publisher Weekly: Is Amazon Really the Devil?).  Mientras tanto para otros, sobre todo para los autores independientes,  es una bendición que ha permitido a más de un escritor “vivir de sus libros”. El autor Barry Eysler es uno de los que se ha alineado para defender a Amazon en un artículo en The Guardian: The war on Amazon is Big Publishing´s 1% moment. What about other writers?.  Barry señaló que Amazon ha ampliado las ganancias de las ventas de libros electrónicos para todas las partes que se reparten el pastel y que Kindle Direct Publishing es la “primera plataforma…

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SFB – Presentación Casa Principal – 13/06/2014

(Texto pronunciado por el autor)

Presentación en Casa Principal - VeracruzEn primer lugar quiero dar las gracias al IVEC, en especial a Casa Principal que me brindó este lugar entrañable para mí, ya que Casa Principal fue el primer lugar donde presente mi primera novela hace ya dos años.

En segundo lugar a la maestra Úrsula Ramos que no nos ha podido acompañar muy a su pesar por estar indispuesta por problemas de salud, todos esperamos que se recupere lo antes posible. La maestra Úrsula es una de esas grandes mujeres que la vida te presenta muy de tanto en tanto, yo la conocí al poco tiempo de llegar a Veracruz. Mujeres que también están presentes en Sentada en el fondo de un bar, personajes que parecen secundarios, pero que dan sentido a toda una vida: la señora Tere, que cuidaba de los niños que sus familias no podían atender; la señora Teresina que acogió en su casa a Pepe, durante los veranos de su infancia y la hermana Teresa que de alguna manera salvó la vida al padre de Pepe cuando estaba en el campo de concentración. No es que no haya hombres igual de grandes, si los hay, pero su relevancia difícilmente se acerca a la de las mujeres.

También quiero dar las gracias al maestro Ignacio García, que repite presentación en esta mi segunda novela y que como explicaré después tiene alguna culpa de que este libro esté narrado por Pepe y que los lugares de los que hablan me sean conocidos.

Cómo no, quiero dar las gracias a mi compañera de taller, del taller de “los ursulitos”, a la licenciada Glenda Castillo, poeta de una sensibilidad exquisita. Muchas gracias a todas y a todos ustedes.

Yo aunque tenga muchos años, soy un escritor novel y aun que estoy en pleno proceso de formación quiero explicaros lo que significa para mi escribir.

Escribir es aprender sobre lo que quiero contar; es acercarme a una verdad que permanece oculta a ojos de muchos, incluso de mi mismo. Me gusta acercarme al borde del pozo oscuro que representa la búsqueda de ese pequeño secreto que ayudaré a desvelar a mis lectores. Doy por sentado lo imposible que es acercarse al Secreto en mayúsculas y no creo que el objetivo de la literatura de ficción sea desvelar ningún Secreto. Acercarse al pozo, ver alguna tímida luz, buscar la manera de contarla y  compartir el sentimiento de los personajes; eso es para mí escribir.

Quiero leeros algunas citas de escritores reconocidos con las que me siento identificado:

 

“La ficción es una mentira que encubre una profunda verdad”

Mario Vargas Llosa

 

“El arte de la novela se basa ante todo en la compasión”

Orhan Pamuk, nacido en Estambul, premio Nobel de Literatura en 2006 y su libro más conocido El Castillo Blanco.

 

“Una historia, cualquier historia, es más que la anécdota que nos cuenta. Cuando sentimos la conmoción de lo que yace bajo las palabras estamos frente a la literatura”

Mónica Lavín, una gran maestra y cuentista mexicana

Mi primer libro fue Ni modo, esta vida nos tocó vivir, en el abordé el tema del narcotráfico donde plasmé una visión muy personal sobre el mismo. Esta primera incursión en la novela me sirvió para descubrir, entre otras cosas, qué tipo de historias quería contar, y me di cuenta que tanto como persona, como escritor, me interesaban los temas sociales, esos temas rodeados de tabús, de invisibilidad y del menosprecio de mucha gente.

Una vez decidido que mi próxima novela trataría sobre otro tema social, me dispuse a escribir sobre la prostitución. Este tema me era menos desconocido que el narcotráfico, yo había nacido en el centro de Barcelona donde abundaban las putas y los bares de alterne en mi niñez.

El maestro Ignacio García, en la presentación de mi primer libro, me hizo reparar en la manera difícil con la que había iniciado mi trayectoria como escritor; en mi primera novela hablaba de un tema desconocido para mí (el narco) y de una ciudad (Veracruz) que no conocía, utilizando argot de “los bajos fondos” que tampoco conocía y por si fuera poco había escogido como narrador de la novela a una mujer, siendo yo hombre. Fruto de esa reflexión pensé que tenía razón, que para mi próxima novela escogería un narrador de mi propia edad y que hablaría de lugares que conociera bien. El día 25 de junio de 2012 aparece la primera anotación sobre la novela en mi libreta, tan solo dos meses después de haber publicado mi primer libro.

Una vez escogido el tema y los lugares que ya me eran conocidos, empezó el arduo camino de ir imaginando la historia y la manera de contarla, pienso que en la literatura actual, la manera de presentar la historia es quizás más importante que la historia misma.

En la novela hay tres tipos de narradores, sin contar las “mudas” de narrador que significan los diálogos por sí mismos.

Un narrador en primera persona: Pepe, personaje principal de la novela. Me decidí por este tipo de narrador para los capítulos en que Pepe nos cuenta historias de cuando era pequeño y para los capítulos en que Pepe habla con su madre enferma de alzheimer, capítulos estos que se convierten en extensos monólogos ante la enajenación de la madre. Para estos capítulos biográficos de Pepe escogí la primera persona, por tener más fuerza emocional, pensando que me ayudaría a crear un ambiente más íntimo con el propio lector.

Un narrador en tercera persona con, o equisciente: narra en tercera persona ligado al personaje central de la historia, Pepe. Este narrador nos cuenta los capítulos de la historia de Pepe con Camila y me permite dotar a la narración de cierta objetividad que hubiera sido casi imposible con un narrador en primera persona.

Un narrador omnisciente (que lo ve todo): utilizado solamente en un capítulo donde se relatan hechos que Pepe desconoce y que el autor necesita explicar a los lectores.

Las dos historias: la infancia y adolescencia de Pepe y el encuentro de Pepe con Camila; más los tres narradores ayudan al autor, o sea a mí,  a mostrar una imagen de la prostitución muy personal y poco convencional.

Por último querría hacer notar que si bien Pepe es la figura central del libro, la madre de Pepe y Camila son los personajes a través de los que gira toda la historia y de hecho son sus vidas las que dan sentido a todo el libro.

Ganar es posible

esther vivas

podemosEsther Vivas | Público

El mundo se construye a partir de nuestro imaginario, de lo que consideramos bueno o malo, posible o imposible, inútil o eficaz. Los límites de lo posible, dependen a menudo de nuestra percepción, teniendo en cuenta, evidentemente, las constricciones y oportunidades del período. He aquí la clave de la victoria o el fracaso.

Aún recuerdo en un ya lejano año 2000, cuando varios activistas sociales organizamos, el mismo día de las elecciones generales, la Consulta Social por la Abolición de la Deuda Externa de los Países del Sur. Centenares de mesas de votación fueron instaladas, más de un millón de votos recogidos contra el pago de una deuda ilegítima e ilegal, miles de personas movilizadas. Se trató de una experiencia iniciática para muchos, que como toda práctica de introducción a un rito, el de no claudicar, dejó huella. Una frase fue de las más repetidas en…

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Relatos del futuro presente (5)

madre corazón

¡Toc, toc!

—¡Anaaaa! ¡Ábreme! ¡Soy Pilar! Vengo a traerte algo de comida. Sé que estás ahí. ¡Ábreme!

Pilar, junto a la puerta de la chabola, escuchaba atentamente, no conseguía oír ningún tipo de ruido proveniente del interior de la habitación. Veía el candado de la puerta cerrado por dentro del cuarto. Pegó su oreja a la puerta, pero nada, no se oía ni el mínimo rumor, silencio absoluto. Gritó un par de veces más, sin obtener respuesta. Se empezó a poner nerviosa, no sabía qué hacer, forzar la puerta le parecía demasiado agresivo, pero por otra parte irse sin intentar ver lo que pasaba aún le parecía peor. Fue dando la vuelta a la pequeña casita sin despegar la oreja de la pared, intentando escuchar cualquier sonido; nada, no se escuchaba el más leve murmullo. Se debatió en sus dudas unos pocos minutos más hasta decidir golpear la puerta con todas sus fuerzas.

Después de varios empujones, los débiles herrajes de la improvisada cerradura cedieron a la fuerza de su cuerpo, la inercia acumulada en la lucha por abrir la puerta le hizo abalanzarse hacía el centro de la habitación, cayéndose sobre el cuerpo de Ana que se encontraba inmóvil en el plástico que recubría el suelo de la precaria vivienda. Rápidamente pegó su oreja en el pecho de Ana para escuchar el latido de su corazón.

El corazón de Ana latía,  Pilar respiró hondo y se dispuso a zarandear el cuerpo de su amiga para hacerla reaccionar.

—Anita, por favor, despierta, ¿qué te pasa? Despierta por favor, te he traido unas manzanas. ¡Por favor! ¡Ana! No me asustes, despierta.

Pilar se sentó junto al cuerpo que yacía totalmente desmadejado y vio sujeta a sus manos una braguita infantil. Pilar se sobresaltó, la ropa interior estaba ligeramente  manchada con sangre. Se levantó para buscar algo de agua, encontró un botellón de cinco litros con más de la mitad de su  capacidad de agua, abrió el tapón de rosca y empezó a mojar la cara de Ana, primero con suavidad y luego de una forma más enérgica. Por fin, Ana reaccionó y empezó a despertarse lentamente.

—¿Quién eres?

—Soy Pilar, tu amiga de la escuela, he venido a traerte algo de comer.

—¿Dónde estoy? —Preguntó Ana todavía aturdida por el sueño.

—En tu casa, tranquila, despiértate poco a poco, luego hablamos.

Ana no quería despertar dentro de la pesadilla en la que se había convertido su vida, quería dormir para siempre, no podía afrontar la cascada de acontecimientos en la que se había convertido su cotidianidad. Miraba con aire de incredulidad a su amiga, le parecía imposible que alguien se apiadara de ella, ya nadie ayudaba a nadie, el temor era permanente y se había convertido en el sentimiento más común entre las personas. El temor se superponía a todos los demás sentimientos y convertía a los ciudadanos en personas sin esperanza, la lucha por lo mínimo se había tornado en el único horizonte de la vida.

—Si ya estás más tranquila intenta incorporarte —dijo Pilar.

—No puedo, el dolor que siento me lo impide. Mira —le dijo mostrándo la ropa interior— la encontré cuando regresaba de la plaza, son de María.

—¿Estás segura?

—¿Cómo no iba a estarlo? Las encontré en el hueco de un árbol, cerca de las naves. No quiero levantarme, ya no puedo más.

—Pero Ana has de hacer un esfuerzo, yo te ayudo.

—No tengo ánimos. No pude ni cuidar de mi pobre hijita, no sirvo para nada.

—¡Calla, mujer! Estás aturdida, déjame ayudarte y todo se solucionará.

Continuara…