Misterios de la Historia – Capítulo 54: Catalunya sin Ñ

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De bat a bat: 10 claves sobre Cataluña

Esto se acabó. La sensación desde dentro es que la independencia es irreversible. Lo digo sin vítores ni lamentos, porque no me creo la arcadia de los independentistas ni la apocalipsis de los unionistas. ¿Cómo hemos llegado a este punto de no retorno?. Como siempre, es la suma de muchos factores, una alineación astral que hasta no hace mucho parecía imposible. Me sorprende la miopía de la mirada “desde fuera” y la curiosa pasividad del Gobierno, como una vaca que mira con sus ojos grandes como se acerca el tren. Éstas son algunos apuntes al natural.
1. Hace unos años, los independentistas dudaban y los unionistas no. Los primeros soñaban un escenario que veían improbable (e incluso impracticable) y los segundos estaban instalados en la seguridad y la certeza que su vía era la única posible. Hoy los independentistas no dudan y los unionistas vacilan. Hasta el más acérrimo defensor del status quo sospecha que las cosas no pueden mantenerse como hasta ahora.
2. El independentismo ha atraído la inteligencia del país . Los profesores universitarios, los economistas, los periodistas, las profesiones liberales, las clases medias urbanas son abiertamente independentistas. No es un reducto friki, sino un think tank que elabora escenarios, proyectos, argumentos. Que fabrica ideas. De hecho, la mayor parte del talento catalán es partidario de la independencia.
3. Contrariamente a la visión externa, el proceso ha sido claramente bottom – up. No es un plan urdido en el Palau de la Generalitat, sino un movimiento ciudadano que ha eclosionado después de un estado latente. Una parte muy importante de la sociedad se ha organizado, ha trabajado y ha forzado al Gobierno a dar un paso que no deseaba dar. No es la apuesta de unos partidos, sino de una sociedad.
4. El independentismo ha usado las redes sociales de forma muy hábil. Ocupan la red de forma natural, crean vínculos muy tupidos, densas conexiones de intereses comunes y comparten virales, argumentarios y críticas. Creo que la independencia es un proceso esencialmente 2.0, porque esta lógica bottom – up sería mucho más complicada sin una estructura en red. Los trending topic, los hashtag que triunfan y los vídeos virales son siempre independentistas. De hecho, la principal sorpresa es el absoluto silencio de la otra orilla, el vacío en la red del no.
5. El catalanismo es un proceso transversal. Campesinos, clases medias, botiguers, personas en paro, Pérez, Pujol, Martínez, Puig, Hassan, radicales antisistema, neoliberales conservadores, socialdemócratas, democristianos… Tal vez ésta sea una de las debilidades más evidentes, porque no es posible articular un proyecto compartido más allá de la proclamación de un nuevo estado. Pero se ha creado un compromiso tácito de prioridades: Primero, el estado y luego, todo lo demás.

 

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